Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Cata de aceites en casa y los trucos definitivos para anfitrionas perezosas

Admito que me encanta invitar a mis amigos a cenar. Me gusta el vino, las charlas interminables y las risas. Lo que no me gusta en absoluto es pasarme tres horas encerrada en la cocina antes de que lleguen, sudando frente a los fogones, y enfrentarme a una montaña de sartenes sucias a la mañana siguiente. Si invitar a casa significa fregar doce cacharros, mi nivel de hospitalidad cae en picado. Aunque caigo de vez en cuando, hay ocasiones en las que comer sola me gusta aún menos que recoger cocina. Durante años busqué la fórmula mágica para quedar como una anfitriona sofisticada sin mover un dedo. Pensé en tablas de quesos (muy caras), en pedir comida a domicilio (poco glamuroso) y en hacer cenas de picoteo que al final siempre acaban manchando más de lo previsto. Hasta que un día, en un momento de pura genialidad nacida de la más absoluta pereza, di con la solución perfecta: organizar una cata de aceites de oliva. Suena increíblemente elegante, cultural y gastronómico, ¿verdad? Pues t...

Entradas más recientes

Cordero y garbanzos al horno: 1 receta con 3 sabores

Salmón al horno con costra de ajo y perejil (otro plato de pescado sin complicaciones)

Pasta con espárragos en lascas y limón: primavera en un plato, listo en veinte minutos

Cómo sacarles toda la arena a los puerros de primavera (y sobrevivir en el intento una vez más)

Sobrevive a un día bajo con 3 recetas de 10 minutos y una sola cazuela

Ensalada de arenque para sentirse nórdico (sin pasar frío)

Bizcochitos en taza

Patatas al horno para vagos con invitados (…y cero complejos)

Cuando la vida te da tomates, ásalos con miel y hierbas (y olvídate del estrés)