Pasta con espárragos en lascas y limón: mayo en un plato, listo en veinte minutos
El problema con mayo es que es demasiado bonito para ponerse a cocinar en serio. Digo esto desde la absoluta contradicción, porque soy de las que va al mercado el sábado con una bolsa de tela y mucha intención, y vuelve a casa cargada de verduras de temporada con un plan culinario glorioso en la cabeza. Espárragos frescos, claro. Un manojo hermoso, con las puntas apretadas y los tallos de ese verde pálido que casi tira a amarillo. Los pongo en la nevera con cuidado, como si fueran algo valioso. Que lo son. Y entonces llega la semana. Y los espárragos esperan. El jueves por la noche, después de un día que se había extendido hasta convertirse en algo completamente diferente a lo planeado, abrí la nevera y los vi. Todavía allí. Todavía buenos, por poco. Mi yo interno lanzó una mezcla entre alivio y urgencia que conozco bien: “hoy es el día o nunca.” Como me ocurre frecuentemente después de un día agitado, no tenía energía para nada elaborado. Tenía pasta, un limón que rodaba solo por ...







