Salmon a lo bravo con lentejas (magia con sobras)
Hablemos de un problema universal: la incapacidad humana para calcular la cantidad correcta de lentejas. Cuando sacas la olla exprés, sabes que no vas a cocinar para uno. Vas a cocinar para un regimiento. A mí me encanta llevarme ensalada templada de lentejas al trabajo. Es sano, aguanta bien en el túper y te hace sentir como un adulto funcional. Pero la olla exprés exige volumen, así que siempre termino con un cargamento de legumbres en la nevera que me miran pidiendo auxilio antes de echarse a perder. Son legumbres cocidas con agua y sal, así que admiten todo tipo de preparaciones. La otra noche decidí que ya estaba bien de comer lo mismo todos los días. Y volví a buscar entre mis notas de posibles recetas. Quería una cena elegante, pero mis principios de "cocinera perezosa" me impedían ir al supermercado a última hora o ensuciar más de un cacharro. Así nació esta genialidad. Arqueología de nevera: Los ingredientes salvadores Abrí la nevera y me puse a investigar qué ...





