Bebidas de verano sin alcohol que no son un refresco triste
Aguas frescas, limonadas con gracia y tés helados para el calor de verdad. Eran las cuatro de la tarde, el momento más cruel del día de verano, ese en el que el calor aprieta de verdad y lo único que quieres es beber algo frío. Abrí la nevera con esperanza y encontré: agua del grifo (tibia, porque se me había olvidado meter la botella), media lata de un refresco de cola sin gas de tres días atrás, y una cerveza que no me apetecía a las cuatro de la tarde de un martes. Mi yo interno resumió la situación: «Tenemos sed, hace un calor infernal, y nuestras opciones son agua caliente, refresco muerto o alcoholismo diurno. Esto es un fracaso de planificación en cuanto a bebidas». Y tenía razón. Porque me di cuenta de que dedico un montón de energía a pensar qué comer, y prácticamente ninguna a pensar qué beber. Bebo agua (bien), o me tomo un refresco industrial lleno de azúcar (menos bien), o directamente una cerveza porque es lo que hay. Nunca se me había ocurrido que las bebidas tambi...






