Cuando la vida te da tomates, ásalos con miel y hierbas (y olvídate del estrés)
Te lo confieso: el martes pasado estuve a punto de rendirme. El cielo estaba de ese color "gris burocracia" que te chupa la energía vital, acababa de salir de una reunión de Zoom que podría haber sido un correo electrónico en vez de 40 minutos de discusión (avance: siempre pueden ser un correo electrónico) y mi nivel de motivación para cocinar estaba en números negativos. Mi yo interno, en su infinita sabiduría perezosa, empezó el debate habitual: Yo interno: "Pide comida a domicilio. Te lo mereces." Bolsillo: "Cariño, ¿has visto el extracto bancario de este mes? Tenemos comida en casa." Yo: "Pero solo tengo pan duro y unos tomates cherry que me miran con juicio desde la encimera." Y ahí fue cuando ocurrió la magia. O bueno, la desesperación creativa, que es casi lo mismo. Me acordé de esa tendencia que vi en TikTok a las 2 de la mañana (ya sabes, esa hora en la que prometes dormirte y acabas viendo vídeos de gente restaurando alfombras antigu...





