Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Los primeros platos de cuchara del año

Cuando el cuerpo empieza a pedir algo caliente otra vez Pasa siempre igual, y siempre te pilla por sorpresa. Una tarde cualquiera de finales de septiembre, sales a la calle con la ropa de verano de la mañana y de repente notas eso: un airecillo. No frío, todavía no. Pero un airecillo que no estaba ahí la semana pasada, que te hace cruzar los brazos y pensar "anda, ya refresca". Y esa noche, sin saber muy bien por qué, en lugar de la ensalada de siempre te apetece algo caliente. Algo con cuchara. Es un cambio que ocurre en el cuerpo antes que en el calendario. El verano puede resistirse en las horas centrales del día, pero por las noches el otoño ya está avisando. Y el apetito lo sabe: de golpe, el gazpacho que llevas bebiendo tres meses deja de apetecer y empiezas a fantasear con una crema humeante. Mi yo interno lo anunció con solemnidad la primera noche fresca: «Ha llegado el momento. Guarda el gazpacho. Saca la cuchara sopera. Vuelve el reconforte líquido y caliente»...

Entradas más recientes

Aprovechar el final de los tomates

Chiringuito en casa

La vuelta a la rutina sin dramas en la cocina

Bebidas de verano sin alcohol que no son un refresco triste

Cocina de vacaciones: cuando no es tu cocina

Qué hacer con el calabacín infinito

Recibir en verano sin morir de calor

Encontré patatas brotadas y las planté sin pensarlo