El horno vuelve a ser tu amigo
Recetas y trucos para la mejor época del año de encender el horno ¿Te acuerdas de lo que era el horno en agosto? Ese electrodoméstico enemigo, esa caja de calor infernal que no se te pasaba por la cabeza encender ni bajo amenaza, porque hacerlo convertía la cocina en una sauna y a ti en un charco. En verano el horno es el aparato prohibido, el que miras con rencor mientras cenas otra ensalada fría porque cocinar caliente era impensable. Y entonces, de golpe, octubre. Baja la temperatura, llega ese frescor de las tardes, y el horno pasa de enemigo a mejor amigo en cuestión de semanas. Porque ahora, de repente, encenderlo es un placer: calienta la casa, la llena de olores maravillosos, y cocina esas cosas reconfortantes que el cuerpo empieza a pedir. El mismo aparato que odiabas en agosto es ahora tu aliado favorito. Mi yo interno lo celebró la primera tarde fresca de verdad: «Ha vuelto. El horno ha vuelto a estar de nuestro lado. Enciéndelo por el puro gusto de que la casa huela a...






