Primavera en el mercado: qué comprar y qué ignorar
Guía de compras estacionales para personas fácilmente abrumadas. Era finales de marzo y el mercado había cambiado de la noche a la mañana. Donde antes había montañas de naranjas y coles, ahora aparecían cosas verdes, tiernas y ligeramente intimidantes. Espárragos en manojos perfectos. Alcachofas que parecían flores alienígenas. Guisantes aún en su vaina, haciéndose losinteresantes. Mi yo interno entró en modo pánico: «No sabemos qué hacer con la mitad de esto. ¿Eso de ahí son calçots o puerros muy flacos? Los guisantes hay que desgranarlos ¿no? ¿Por qué los espárragos cuestan lo mismo que una entrada de cine?» Volví a casa con una bolsa de naranjas y vergüenza existencial. Pero después de unos pocos años de enfrentarme a la primavera en el mercado, he aprendido algunas cosas. Qué merece la pena comprar y qué es puro márketingestacional. Qué puedo cocinar sin necesitar un máster culinario. Y qué cosas, por mucho que lo intente, siguen sin gustar...

